
Después de los dos
"The Metal Opera", el señor Sammet nos dijo que no volvería a sacar ningún capítulo de
Avantasia. No ha sido así. Aquí llega la prueba de que al que también es frontman de
Edguy no se le han acabado las ideas. Como viene siendo costumbre, un disco conceptual, en el que
Tobias Sammet tiene el papel protagonista.
Desde que vemos la portada, que hace homenaje a su título, y escuchamos la primera canción, "
Twisted Mind", nos queda claro que éste es un trabajo más oscuro que los anteriores. Correcta canción cantada por Tobias Sammet y
Roy Khan.
Llegamos a los ritmos celtas del comienzo de
"The Scarecrow", el cual, en boca del propio Tobias, es "la mejor canción que ha escrito". Más de once minutos de buena música, un comienzo a medio tiempo con Tobías, un interludio melódico y un final apabullante, siempre escoltado por la voz de
Jorn Lande, ideal para esas partes más
heavys. De lo mejor del disco.
Tercer corte, una de las más especiales y esperadas de este nuevo trabajo. ¿Y por qué? Pues porque en este
"Shelter From The Rain", tenemos a nada más y nada menos que al gran
Michael Kiske (ex-
Helloween), asombrándonos con su gran voz, que sin ser lo que era, deja en evidencia a muchos rockers de la nueva escena metalera. A destacar su vibrato en el estribillo y como no, sus clásicos agudos. Una canción a lo
power metal alemán, que queda patente con la presencia de
Kai Hansen (ex-Helloween y actual cantante y guitarrista de
Gamma Ray) a la guitarra y los ritmos de batería que marca
Eric Singer (
Alice Cooper,
Kiss), el cual lo acompaña durante todo el disco.
Llega el turno del primer single: "
Carry me Over", cantado enteramente por Sammet. Una correcta balada a medio tiempo con un aire hard rockero, que no gustará a todos por su "comercialidad", acentuada por el video promocional.
Después del
headbanging llega el turno a una de las canciones más tranquilas y a la vez más épicas del disco: "
What Kind of Love", siendo la única canción del disco en la que Tobias es acompañado por una mujer:
Amanda Somerville. Buena compenetracion de ambos en una canción que, sin ser una balada impresionante, no aburre, y gusta más con el tiempo, ya que se aprecian más los matices ocultos.
Un cambio brutal es lo que nos depara el siguiente corte, ya que pasamos de la parsimonia a una agresividad presente desde el principio, tanto en los ritmos de la guitarra y batería, como en la gran voz que acompaña a Sammet otra vez: Jorn Lande. En este "
Another Angel Down" encontraremos riffs tan furiosos como la voz del señor Lande, estribillo épico y muy buenos solos de Sascha Paeth, que acompaña a Tobias Sammet durante todo el disco. De las más heavys del disco.
Pasamos a la canción en la que canta también Alice Cooper, "The Toy Master". ¿Quién no puede imaginar al señor Cooper, con la cabeza ladeada y su sonrisa socarrona, cantando "Soy el señor de los juguetes, y todos vosotros, niños y niñas, sois bienvenidos a mi país de las maravillas"? Gran canción, bastante "inquietante" y oscura.

El tic-tac del reloj, final de la canción anterior, da paso aotro de los cortes más rapidos y heavys del disco: "Devil in the Belfry", escoltado una vez más por Jorn Lande. Más power metal que deja muy buen sabor de boca.
Pasamos a la última balada del disco, "
Cry Just a Little". Esta vez es
Bob Catley quien acompaña correctamente a Sammet en esta balada, que aunque es bonita, no llega al nivel de otras piezas que Tobias Sammet ha creado con Edguy, como puede ser "
Save me".
Penúltima canción, "
I don´t Believe in your Love". Un aire rockero en los riffs y en la voz que acompaña a Sammet, la de
Oliver Hartmann, con muy buenos fraseos y con los tipicos "jugueteos" al final. Muy buena pieza, perfecta para ir cerrando el disco.
La última pista es el segundo single, "
Lost in Space". Este corte no pega demasiado en el disco, con su sonido que tal vez recuerda un poco a
U2, con ese aire atmosférico, y que no agradará a todos. Correcta canción.
Nos encontramos pues, una vez más, ante una muy buena obra del señor Sammet, con menos cooperaciones de las que nos tiene acostumbrados, pero muy buenas todas ellas. Buena elección de los integrantes del grupo fijos, Eric Singer a la batería y Sascha Paeth a la guitarra, mientras que Tobias Sammet canta y toca el bajo.
Un disco más oscuro, distinto a los anteriores y distinto también a lo que nos podemos encontrar en Edguy, pero muy recomendable. Todo el que quiera disfrutar de buen power metal, de unos buenos músicos juntados en un único trabajo o simplemente quiere sumergirse en la historia escrita por Tobias Sammet, aquí tiene lo que busca.
Puntuación: 8,5 / 10
Análisis por: Soul Hunter