domingo, 10 de agosto de 2008

Vuelve la mágia


Pocos recuerdos de la infancia los tendremos tan marcados a fuego como ciertas películas de Disney. Queriendo ver si este musical nos haría revivir aquellos momentos de esta entrañable y divertida película, nos plantamos en el teatro Coliseum de Madrid, deseosos de ver cantar a los personajes que tantas veces vimos en nuestra pequeña pantalla.
El servicio fue muy bueno, nada más entrar te indicaban por donde acceder a tu zona de asientos, y allí mismo un acomodador te guiaba hasta él.
El teatro muy bonito, adornado de rojo y banderas del musical, con zona de merchandising, un bar en cada piso y demás.
De entrada, la única queja destacable era el excesivo calor que hacía en el teatro. Espermos que se deba a un fallo y no sea una constante del lugar.
El escenario mostraba un telón azulado con una rosa roja en el centro, mientras el director se acomodaba frente a la orquestra, tras lo cual se nos anunciaba que el espectáculo estaba a punto de empezar.
La cortina se levantó, y la mágia hizo que fuera imposible parpadear durante buena parte del inicio del acto. Tras una breve explicación de la maldición que acaeció a la Bestia y su transformación, vino la primera canción de este musical.
La aldea francesa de bella muy cuidada, muchos personajes en el escenario, entonando los iniciales "Bonjour!" de esta película. Era sorprendente la voz de Bella al cantar (interpretada por Julia Möller), similar a la protagonista de la película.
Uno tras otro, iban haciendo acto de presencia los personajes principales: Gastón (Pablo Puyol), chulesco y soberbio, perfecto en su papel; Lefou (Raúl Peña), con ropas algo distintas a la película pero igualmente convincente; Maurice, el padre de Bella (Lorenzo Valverde)...
Todos en un escenario en constante cambio. No sólo por el telón de fondo, sino porque los elementos escenográficos y todo el atrezzo iba movíendose en círculos concéntricos según requería la ocasión, y esto hacia especialmente espectacular los cambios de estancia dentro del castillo, con contínuos movimientos de puertas, escaleras...
Allí conocemos a Bestia (David Ordinas) y a todo su séquito: Lumière (Armando Pita), Din Dón (Esteban Oliver)...
En cuanto a las canciones, nos mostraron todas las de la película y otras cuantas creadas específicamente para el musical, siendo estas últimas (lógicamente) las menos celebradas. A destacar la inicial en el pueblo de Bella, la de Gastón en el bar, el festín (que bien han trasladado este gran momento de la película al musical) y el baile final entre Bella y una Bestia ya liberada de la maldición.
Todo ello dividido en dos actos con 15 minutos de descanso entre ellos.
Un musical muy muy recomendable, que si no llega a ser por el excesivo calor que hacía dentro y los precios abusivos de las consumiciones, se llevaria la nota más alta.

Nota: 9'5/10