Muchas dudas había sobre si su nueva cantante y frontman, Anette Olzon, sabría sustituir a la diva Tarja Turunnen; y ansiando conocer la respuesta, nos plantamos en la cola de la sala Santana 27 una hora antes de la apertura de puertas.
Dicha apertura se produjo una hora y media después de lo previsto, aunque el ejército de seguidores supo mantenerse tranquilo, sin armar jaleo.
A los pocos minut
os de entrar al recinto salió a escena Pain, un grupo sueco de Metal Industrial. El público se mostró bastante entregado, y desde luego este cuarteto supo hacer entrar en calor al respetable, recordándonos en todo momento lo que se avecinaba, piediendo al público una y otra vez gritar: ¡¡¡¡NIGHTWISH!!!!
os de entrar al recinto salió a escena Pain, un grupo sueco de Metal Industrial. El público se mostró bastante entregado, y desde luego este cuarteto supo hacer entrar en calor al respetable, recordándonos en todo momento lo que se avecinaba, piediendo al público una y otra vez gritar: ¡¡¡¡NIGHTWISH!!!! Y no era para menos. Nos deleitaron con canciones como "Just Hate Me" o "Shout Your Mouth" ambientados sobre todo con una iluminación de colores frios como el blanco o el azul, mientras ellos vestían completamente de negro y de forma muy sencilla con pequeños detalles como la corbata, también negra, del cantante.
Tras este calentamiento el público estaba listo para ver a Nightwish.
Pain salió de escena y comenzó el acondicionamiento del escenario: una enorme bandera al fondo con el nombre del grupo protagonista, telas con un precioso mar con olas escoltando el alto donde se encontraba la batería de Jukka, el teclado de Tuomas (a destacar ese curioso Jack Sparrow y Eduardo Manotijeras que lo adornaban)... se apagaron las luces y empezó a sonar la intro.
El primero en dejarse ver fue el batería, Jukka Nevalainen, luciendo orgulloso una camiseta de Linkin Park. 
Después, con las primeras notas de "Bye Bye Beautiful", salieron a escena Marco Hietala, bajista/vocalista; Tuomas Holopainen, teclista y principal compositor; y el guitarrista Emppu Vuorinen.
Y llegó el momento, quizás, más esperado. La aparición de Anette Olzon, cantando las primeras frases de este single.

Después, con las primeras notas de "Bye Bye Beautiful", salieron a escena Marco Hietala, bajista/vocalista; Tuomas Holopainen, teclista y principal compositor; y el guitarrista Emppu Vuorinen.
Y llegó el momento, quizás, más esperado. La aparición de Anette Olzon, cantando las primeras frases de este single.
Siguieron canciones como "Amaranth", un formal acústico de "The Islander", la inesperada "While Your Lips are Still Red", perteneciente a la banda sonora de la película finesa Lieksa; The Poet and the Pendulum (sí, entera, perfectamente ejecutada), The Siren, Nemo, Whismaster, Wish I Had an Angel...
El público entregadísimo, cantando a pleno pulmón cada uno de los himnos con los que nos deleitaban estos finlandeses. Pocas veces se ha visto un público tan entregado por tier
ras vascas, que por general, somos algo apagados o sosos.
Y esto se noto en el feedback para con el grupo. Entre ellos, todo eran sonrisas, jugueteos, bromas... y hacia nosotros también: nos hicieron gritar, nos hicieron aplaudir, Anette nos pidió que cantásemos con ella, Emppu ofreció su guitarra para que la tocase una persona que estaba en primera fila (aunque éste no supo entenderlo...), hubo las típicas palabras de agradecimiento en castellano...
ras vascas, que por general, somos algo apagados o sosos.Y esto se noto en el feedback para con el grupo. Entre ellos, todo eran sonrisas, jugueteos, bromas... y hacia nosotros también: nos hicieron gritar, nos hicieron aplaudir, Anette nos pidió que cantásemos con ella, Emppu ofreció su guitarra para que la tocase una persona que estaba en primera fila (aunque éste no supo entenderlo...), hubo las típicas palabras de agradecimiento en castellano...
El concierto se hizo algo corto, tocaron cerca de hora y media, pero con canciones muy bien elegidas. El escenario, aunque pequeño, muy bien aprovechado y muy bien acompañado por unos juegos de luces que aportaban dinamismo al evento.
Nuestra valoración es que el cambio de cantante, de Tarja Turunnen a Anette Olzon, ha sido para mejor. Y mucho. Tal vez Anette no tenga una voz de dos octavas y media, o no tenga una presencia de diva, o no dote de grandilocuencia todo aquello que canta; pero sólo por el buen rollo que se respira entre ellos ahora, porque ahora parecen de verdad un grupo sólido; sólo porque se ve que disfrutan tocando lo que tocan, para quién lo tocan y especialmente, con quién lo tocan, ha merecido la pena.
Vocalmente, no son comparables, sencillamente. Obviamente Anette
no será capaz de cantar canciones como "The Phantom of the Opera", pero con canciones clásicas como "Wish I Had an Angel" o "Wishmaster" se defiende con entereza. Tal vez donde más flaqueó fue en "Nemo", pero supo suplirlo cambiando algo la melodía. Muy acertado. También gana protagonismo Marco a la voz, cosa que también es de agradecer.
no será capaz de cantar canciones como "The Phantom of the Opera", pero con canciones clásicas como "Wish I Had an Angel" o "Wishmaster" se defiende con entereza. Tal vez donde más flaqueó fue en "Nemo", pero supo suplirlo cambiando algo la melodía. Muy acertado. También gana protagonismo Marco a la voz, cosa que también es de agradecer. En general, un concierto redondo, temas muy acertados, ejecución muy buena y perfecta por momentos (no es facil tocar una canción de casi 14 minutos en directo y mantener el nivel que mantuvieron).
Ya podrían tomar nota muchos grupos llamados grandes de la actitud de este quinteto finés. Chapeau.

