
“Hay héroes, hay superhéroes… y después está Hancock”
Con esta premisa se presenta Hancock, la nueva película protagonizada por Will Smith y Charlize Theron, dirigida por Meter Berg.
La película se estrenó en nuestros cines el pasado 18 de Julio tras cosechar grandes éxitos en la taquilla norteamericana, y por las críticas que está recibiendo vaticinan algo similar en nuestras salas.
Quien espere encontrar una película prototípica de superhéroes, del estilo “se explica cómo obtiene sus poderes-salva personas-aparece malo-vence al malo y se queda con la chica” se llevará una gran decepción, pues este largometraje nos aleja de todo eso y nos muestra algo muy distinto al estereotipo de héroe. John Hancock es alcohólico, vago, malhablado y no le preocupa lo más mínimo la seguridad ciudadana, mostrándonos un antihéroe en lugar del habitual héroe.
Pero Jason Bateman, un consultor de relaciones públicas que Hancock salva de morir atropellado por un tren, está decidido a cambiar su mala imagen. En su mano está que la sociedad primero acepte y después quiera a John Hancock.
Los efectos especiales cumplen con creces, mostrando Hancock volando de forma muy natural por ejemplo. Tiene imágenes espectaculares, pero una vez mas, no esperéis combates contra enormes monstruos que llenen la pantalla ni contra supervillanos.
La música, por su parte, acompaña de forma muy adecuada la acción que se observa en la pantalla, acompañando sin desentonar cuando es necesario y aumentando el ritmo de las escenas que lo requieren.
En general, una película notable, con una buena actuación de Will Smith (aunque, sinceramente, no es un papel que requiera de grandes dotes interpretativas) y un argumento entretenido, fuera de los cánones habituales en este tipo de películas, y por eso puede que defraude a quienes busquen otra cosa o algo más típico.
Una buena opción para este verano. Eso sí, ni se os ocurra llamarle capullo.














